La Academia Castellana y Leonesa de Gastronomía reconoce la trayectoria profesional del segoviano Pablo Martín con el premio al Mejor Jefe de Sala 2015

La Academia Castellana y Leonesa de Gastronomía reconoce la trayectoria profesional del segoviano Pablo Martín con el premio al Mejor Jefe de Sala 2015

Impecablemente vestido con traje y corbata, con una sonrisa en los labios y ademanes educados pero no afectados, Pablo Martín inicia a diario un breve pero intenso viaje por la gastronomía segoviana con los clientes que llegan al Mesón de Cándido. Como jefe de sala del mítico restaurante, Martín se encarga de conducir con elegancia el recorrido por el variado menú poniendo ante los ojos del cliente la oferta gastronómica de forma atractiva y, una vez iniciado el viaje, facilitarle toda la información sobre cada parada en forma de plato hasta terminar con el café o el licor.
Durante más de cuatro décadas, Pablo Martín es el responsable de que los clientes de Cándido vuelvan y repitan en sus salones atraídos no sólo por la calidad de la cocina del restaurante, sino por el esmero y la atención del mejor servicio. Este trabajo le ha valido el reconocimiento de la Academia Castellana y Leonesa de Gastronomía, que en la tercera edición de los Premios Castilla y León le ha concedido el galardón al mejor jefe de sala de la región, que recogerá junto al resto de los galardonados en las distintas categorías el próximo mes de abril en Toro (Zamora) en el marco de la programación de la exposición que Las Edades del Hombre lleva a cabo en la población zamorana.
El veterano profesional de la hostelería valora el premio como un reconocimiento a una profesión “dura y poco reconocida” en un sector en el que los cocineros acaparan la atención mediática. Así, asegura que el jefe de sala “es el que está en contacto directo con el cliente que va al restaurante desde que entra hasta que sale, y su misión es dejar en el deseo de volver”.
Pablo Martín asegura que su trabajo forma parte de un engranaje orientado a conseguir la plena satisfacción del cliente, y asegura que “no sirve ofrecer una buena comida si no tiene un buen servicio en el que el comensal se sienta satisfecho por el trato recibido”. De este modo, asegura que el jefe de sala “debe ser humilde, saber escuchar y ofrecer los productos de la carta con sencillez, de manera que se le haga apetecible al cliente”. Para ello, la formación se antoja fundamental, y Martín considera que los conocimientos del jefe de sala no deben limitarse a recitar de corrido los platos del menú, y tienen que ampliarse a cualquier aspecto de la oferta del restaurante. “El cliente busca una recomendación sobre productos y se interesa por su origen —explica el premiado— por lo que hay que estar siempre en constante actualización, porque nuestro trabajo consiste en vender la carta y además dejar satisfecho al cliente con el mejor servicio posible”.

Fuente: El Adelantado de Segovia

Float Social Module for Joomla by YesTheme.com